Sus majestades los reyes magos y en su nombre nuestras hijas nos regalaron un viaje a París y asistir al espectáculo del cabaret en el Mouline Rouge. Con todo preparado y organizado sólo nos faltaba que llegaran los días elegidos que no eran otros que el puente de Andalucía.
Afortunadamente salimos en tren un día antes el jueves 26, digo afortunadamente porque el viaje fue una odisea berlanguiana, al tren empezó a fallarle la electricidad y llegando a trancas y barrancas a Córdoba nos avisan que nos bajemos que tenemos que cambiar de tren. Resumiendo llegada prevista 20:54 al final llegó (otro) a las 23:35h, lo justo para llegar a casa de Gema cena rápida y acostarnos pues salíamos en unas pocas horas.
Viernes 27
Todo perfecto todo "on time" uber, desayuno en Barajas, llegada a Paris.
Orly, uber, llegada al hotel Pilime un pequeñito y coqueto hotel a sólo 5 minutos del Mouline rouge. Dos problemas uno lo de pequeñito es aplicable a todo incluso el ascensor (no cabían las maletas y 2 personas) y que el check-in era a las 15:00h. El amable recepcionista nos tomó los datos nos dejó las mochilas en luggage room y nos recomendó un restaurante para comer.
Sobre las 13:00 salimos del hotel y decidimos pensar nuestro siguiente movimiento tomándonos una cerveza en un coqueto barecito junto al hotel Le Bistro des Galopins.
Como eran las 13.30 aproximadamente y estábamos con el cuerpo algo revuelto por el madrugón decidimos comer a esa hora tan parisina en el restaurante Chez Papa muy recomendable donde comimos dos días.
Disfrutada la comida parisina y viendo que aún faltaba para el check-in decidimos hacer "de las nuestras" y en lugar de descansar nos lanzamos a realizar un paseo hacia la aventura y llegar hasta la catedral de Noutre Dame, pero el objetivo principal era pasear, deambular, perdernos por las calles y ver todo lo oculto fuera de las "visitas obligadas". La lluvia se apuntó a paseo dándonos una imagen melancólica de Paris.
Ayudados por una suave cuesta abajo llegamos a Rue Cadet.
Port Saint-DenisPassage du PradoPassage Jouffroy
Aquí descubrimos la curiosa costumbre traída del confinamiento del covid de poner osos de peluches para "alegrar el día" a transeúntes y parroquianos.
Rue des Petits CarreauxRue Montorgueil
Forum des HallesTour Saint-JacquesPont au Change
Al final cansados del largo día y de batallar con la lluvia llegamos a la Catedral de Notre Dame aún en restauración.
Pedimos un uber, un baguette y a descansar que mañana también se prevé largo y emocionante el día.
Sábado 28
Nos levantamos y decidimos desayunar en el buen buffet del hotel para tener un poco más de tranquilidad. Como dato curioso vimos pasar un par de "Chonis" en pijama paseando por la calle.
Hoy el día no se presentaba lluvioso. Decimos cambiar la táctica y cogimos un metro hacia el Arco del triunfo con idea de volver al hotel andando sin seguir un patrón fijo buscando calles o lugares peculiares.
Buscamos la Avenue Montaigne y estuvimos fantaseando con poder comprar en todas las tiendas en las que nos fotografiamos.
Mientras cruzamos el puente del Alma, nos fijamos en una construcción que nos llamó la atención por las cúpulas que nos recordaban a las de las iglesias ortodoxas que después de investigar vimos que era el
Centre spirituel et culturel orthodoxe russe.
Nos fuimos acercando a la Torre paseando por la Esplanade David Ben Gouriony llegando al Puente de Jenaque que da a la Plaza del Trocadero, que estaba tapada por una estructura que impedía la foto de este lugar tan emblemático y significativo para esta zona (Se hizo en honor a la victoria francesa en la batalla del Trocadero).
Giramos 180º y ya estábamos frente a la torre Eiffel completamente rodeada por una valla acristalada y con los campos de Marte que vallados y con los bancos arrancados, pasamos más que paseamos al final nos paramos a recargar fuerzas y tomar una cervecilla en Le Tourville.
Repuesto seguimos paseando hacia los inválidos donde de nuevo nos encontramos obras y andamios aunque pudimos darle un rápido vistazo.
Desde una de las esquinas de la gran manzana que forma Los inválidos y su jardines echamos la última foto a la torre Eiffel, desde un antiguo foso defendido por cañones.
Seguimos callejeando con destino pero sin rumbo llegamos al Palais Bourbon oficina del gobierno federal.
Continuamos caminado en dirección a la Place de la Concorde donde contemplamos, comentamos las fuentes y buscamos información sobre las distintas figuras que representaban.
Se nos hizo tarde por una confusión del la falible IA que nos indicó mal una conexión y llegamos al hotel cerca de las 16:00h y decidimos volver a comer en el mismo restaurante del día anterior.
Nos fuimos al hotel a descansar pues esta noche era el plato fuerte de este viaje el espectáculo en el Mouline Rouge.
Llegamos expectantes a las 20:00h y nos situaron en una de las típicas minúsculas mesas donde nos tomamos una cervecita mientras escuchábamos una orquesta con una pareja de cantantes en directo.
El espectáculo comenzó y desde aquí lo recomiendo pues el juego de luces, coreografía y escenografía merecen de sobra la asistencia al cabaret. No estaba permitido echar fotos del espetáculo.
Al salir, aun impactados, nos tomamos otra cervecilla antes de paseando tranquilamente irnos para el cercano hotel.
Domingo 01
Aun con el recuerdo del espectáculo de anoche nos levantamos sabedores que todo acaba, pero con la idea de exprimir la mañana pues salíamos por la tarde/noche hacia Madrid.
Lo primero fue buscar una tienda para poder desayunar un autentico y parisino croissant encontramos una ¿confitería? donde desayunamos en vez del hotel.
Recogimos la habitación, de nuevo maletas al luggage room y nosotros a la etapa final del viaje camino de Montmartre que nos dejó el sabor a guinda en la escapada de finde.
Salimos del hotel y nos encaminamos hacia la Rue Caulaincourt donde cruzamos por encima de un cementerio, integrado en la ciudad donde al parecer descansa la cantante
Dalida famosa por canciones como «Gigi l'amoroso», «Paroles...Paroles...», digo al parecer pues no lo visitamos.
Giramos a la derecha buscando Le mur des je t'aime (El Muro de los Te quiero) pintoresco lugar con un gigantesco azulejo con la palabra Te quiero en varios idiomas en Place Jehan-Rictus, en la Place des Abbesses, en Clignancourt.
Decimos ignorar la planificación y seguir las calles que nos pedían el cuerpo y descubrimos nuevos rincones y callejones hasta llegar a las Escaliers de la Rue du Calvaire un pintoresco pasaje que pone a prueba tus piernas y pulmones.
Las vistas merecían de sobra el ejercicio realizado.
Seguimos callejeando, sin rumbo, siguiendo el flujo de personas y el criterio de Pepi de "me gusta esta calle" hasta darnos de narices con la Place du Tertre con sus Les Artistes, la plaza con su gran vida y la cantidad de artistas, sobre todo pintores. Con la cúpula de Basilique du Sacré-Cœur de Montmartre imponiendo su silueta de fondo.
Siguiendo la plaza llegamos a una pequeña Église Saint-Pierre de Montmartre que visitamos hasta llegar a los pies de Basilique du Sacré-Cœur de Montmartre y las increíbles del skyline parisino.
Comenzamos la vuelta intentando no repetir calles disfrutando de la creatividad de los habitantes hasta que llegamos al
Place Marcel Aymé con su
Le Passe-Muraille donde una sorprendente estatua saliendo de la pared nos hizo investigar su origen:
se remonta al célebre cuento homónimo del escritor Marcel Aymé, que nos relata la historia de un hombre humilde que descubre que puede atravesar las paredes.
Un restaurante que mantiene el molino más antiguo de Paris.
Callejeando llegamos a una plazoleta con un busto de la antes mencionada Dalida donde nos encontramos a varios grupos de turistas escuchando la vida de la artista. Desde esa misma esquina se podía ver otro de los puntos turísticos de Montmartre la Rue de l'Abreuvoir con La Maison Rose.
Paramos a tomar una cervecita de despedida en Chez Ginette donde nos pusieron unas deliciosas a aceitunas y cuándo estuvimos repuestos paseamos por la Rue Caulaincourt hasta que nos volvimos encontrar pasando por encima del Cimetière de Montmartre. Unas compras turísticas y antes de almorzar, esta vez decidimos unos baguettes en la misma ¿confitería? donde desayunamos, no fue el manjar esperado pero nos quitó el hambre.
Volvimos al hotel a rescatar las mochilas y un Uber nos llevó al aeropuerto de Orly desde donde saltamos a Madrid en un par de horas.
Llegamos en otro Uber a casa de Gema donde ya cerca de las 12 nos acostamos.
Lunes 02
Como nuestro tren salía a las 16:00h decidimos pasear por el barrio de la Latina donde turisteamos disfrutando de este lunes festivo de regalo.
Esta vez el tren se comportó y sólo llegamos con 15 minutos de retraso a casa.
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