En casa del Abies pinsapo
Esta ruta, algo exigente, es una de las joyas de la corona del parque natural de Grazalema. Reliquia de los grandes bosques de coníferas terciarios, el pinsapo es el resto viviente de cuando Europa y África estuvieron unidas hace unos 7 millones de años en un periodo llamado Plioceno.
Quedamos tempranito para poder desayunar en la venta Matias de Bornos y porque teníamos que hacer un pequeño "baile" de coches entre el aparcamiento de inicio de ruta y Benamahoma, para poder hacer la ruta completa.
Al final comenzamos a caminar sobre las 11 de la mañana
El comienzo de la ruta es muy exigente y la subida muy dura y empinada, pero cada paso de subida se ve recompensado con las vistas de Grazalema la presa del Fresnillo.
Después de una fuerte ascensión donde subimos unos 300 metros en vertical en unos 2 kilómetros y de crestear un rato decidimos parar y reponer fuerzas.
A partir de este punto comenzamos a descender suavemente entre pinsapos y un bosque húmedo y a ratos lúgubre que eran el perfecto aderezo a este privilegiado lugar.
Un pasada la mitad de la ruta (a unos 6 km) en un claro con un par de banquitos decimos parar a comer y descansar, esto último fue bastante difícil por la cantidad de avispas que empezaron a acompañarnos.
El resto de la ruta se nos hizo "desagradable" unos 4 kilómetros de bajada muy empinada por un carril con mucha gravilla suelta, muy dada a los resbalones. De hecho si volviéramos a realizar la ruta entre los kilómetros de coche y este final tan incómodo, volveríamos desde este punto por nuestros pasos y recogeríamos los coches en el aparcamiento del Puerto de las Palomas y volveríamos a disfrutar del Pinsapar.
La alegría de divisar el camping nos hizo olvidar el duro descenso y los resbalones dados durante los últimos kilómetros.
Mientras que volvíamos a por los coches, el grupo paseó por Benamahoma se refrescó en la fuente de los tres chorros y llegó hasta el Bujío donde nos reencontramos y tomamos un refrigerio.
En resumen un increíble ruta, con el sabor agridulce de que no toda la familia estaba, pero que tiene la esencia de toda la sierra de Grazalema.
Muchas gracias a Miguel Jimenez Fernandez por las fotos.
Muchas gracias a Miguel Jimenez Fernandez por las fotos.











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