De Santiago a Finisterre
Desde hace mucho tiempo estábamos planteándonos realizar parte del camino de Santiago, pero diversos imponderables nos lo habían ido posponiendo. Este año en una conjunción planetaria, junto con nuestros amigos aljaraqueños nos ha permitido realizarlo.
El camino planteado no era el habitual El Camino del Santo curiosamente sale de Santiago (en vez de llegar) y termina en Finisterre el lugar ha ejercido una gran fascinación sobre los pueblos primitivos, por ser el extremo europeo más occidental y el lugar donde venía a morir el Sol entre las aguas del "mar tenebroso". Diversos vestigios y documentos históricos aportan datos sobre los antiguos hospitales de peregrinos que jalonaban esta ruta, como los de Cee, Corcubión y Fisterra. En el libro III del Codex Calixtinus, de mediados del siglo XII, que trata sobre la traslación del cuerpo del Apóstol desde Jerusalén a Galicia, los discípulos piden permiso al prefecto, sin éxito, para enterrar el cuerpo de Santiago. A lo largo de los siglos muchos peregrinos al término de su peregrinación en Santiago, prolongaron ésta a Finisterre para realizar el viejo rito de "quemar sus viejas ropas de peregrino" a la que el Sol en el Océano como símbolo de purificación y renacimiento personal.
Este nuevo reto tenía al menos dos aspectos a considerar:
El primer aspecto la dureza física del recorrido, tanto en relieve como en kilómetros.Nada comparable con nuestra llana zona. Comenzamos a prepararnos unos meses antes dando paseos de 15 kms intercalados con algunos de 24 kms. Esto nos hizo disfrutar de esta semana mucho antes de que llegara.
El segundo aspecto a considerar será la entereza mental para el camino, son muchos momentos de interioridad y de llevar a tu cuerpo cerca del límite físico y si tu mente puede tu cuerpo irá tras ella.
Salimos el sábado 7 de julio hacia Huelva para ponernos en manos de una estupenda empresa enclave deportivo, que nos ha llevado en volandas de sur a norte y luego hacia occidente.
Domingo 8: Rumbo al norte
Llegamos más que "jartos" de autobús a Santiago, un rápido check in un paseo por el centro unas Estrellas de Galicia, ya "in situ" y nos fuimos a estirar la espalda y resto de la osamenta al hotel.
Llegamos más que "jartos" de autobús a Santiago, un rápido check in un paseo por el centro unas Estrellas de Galicia, ya "in situ" y nos fuimos a estirar la espalda y resto de la osamenta al hotel.
A las 19:00 teníamos una espectacular visita a los techos de la catedral y una amable guía nos fue poniendo al día de distintos aspectos de la misma.
Después de la cena nos concentramos en el hotel donde Santi, el guía tanto físico como espiritual de la excursión nos aleccionaba y preparaba para el día de mañana.
Lunes 9: Santiago de Compostela - A Pena (29 kms)
Eran las 6:30 de la mañana cuando el despertador rompió el silencio de la noche y nos devolvió del mundo de Morfeo. El nerviosismo por la primera etapa nos ayudó a levantarnos con rapidez, darnos un fugaz desayuno, recoger las cosas y salir andandito camino de A Pena.
El camino transcurre al principio tranquilo, sombreado y sin muchos inconvenientes, llegamos a un bar donde redesayumos y continuamos nuestro camino.
Continuamos andando pero se añadió un invitado inesperado, el calor, un calor sofocante que llevó al responsable de la actividad a acortar (momentáneamente ) el recorrido y terminarlo en la localidad de Negreira.
A mitad de la etapa nos encontramos con el puente gótico de cinco arcos de Ponte Maceira.
Un rápido picoteo un ligero sueño reponedor...
Y a por los 9 kilómetros que nos quedaban, aunque en sentido inverso.
Duchita, cena y digestivo con los nuevos compañeros.
Relieve de los dos tramos realizados:
Martes 10: A Pena – Olveiroa (25 km)
Ya las piernas no tienen la alegría de ayer pero si el espíritu de superación y las ganas. La etapa de hoy es dura y tiene un par de cuestas bastante "curiosas".
Por la tarde ya descansados, nos acercaron a visitar una de
las múltiples maravillas que esconde Galicia: La Cascada del Ézaro último
tramo del río Jallas, precipitándose el agua desde 40 metros de
altura. Siendo la única cascada que precipita sus aguas al mar directamente.
Aun quedó tiempo y ganas de ir hacia Carnota para ver el segundo hórreo más grande y el mejor conservado.
Relieve del tramo realizado:
Miércoles 11: Olveiroa – Cee (19,5km)
El día amaneció nublado quizás presagio de que hoy no íbamos a disfrutar al máximo del recorrido, esta etapa hasta llegar hasta Alto do Cruceiro da Armada, lugar desde donde por fin vemos el mar. Este día ya Pepi empezó con dolores y le costó gran parte del camino que sus piernas empezaran a funcionar correctamente, pero su afán de superación le llevó a terminar esta ruta aunque con más pena que gloria.
Después de otro merecido descanso salimos a aprovechar la tarde hacia Muxía tristemente famosa en 2002, por ser la zona que se llevó la peor parte del vertido de petróleo del Prestige. Visitamos en un silencio respetuoso la galería fotográfica que tenía el museo y luego nos encaminamos hacia el Santuario de la Virgen de la Barca, donde se encuentra el monolito llamado A Ferida, que simboliza la herida y fractura que dejó el desastre del Prestige en este lugar.
Relieve del tramo realizado:
Jueves 12: Cee - Finisterre - Cabo de Finisterre (16,5km)
Lo que debía ser un día alegre y festivo de llegada a Finisterre para saborear el fin de un trabajo bien hecho, se nos transformó en una larguísima travesía por el desierto, lo que ayer fue un doloroso comienzo hoy era un continuo. Sólo la tenacidad bordeando la cabezonería hizo que llegara hasta el ansiado kilómetro 0 junto al faro de Finisterre. Una vez llegada pudo celebrar junto con todos los compañeros su merecida Fisterra.

La tarde y el descansó recargó nimiamente las mermadas pilas y pudimos incorporarnos a la actividad de la tarde. Paseo en barco para ver atardecer en el fin de la tierra.
La cena en una marisquería contribuyó al buen ánimo general.
Relieve del tramo realizado:
Viernes 13: Día de descanso.
Aunque el resto del grupo salió ha realizar una ruta de 15 kms por la costa, nosotros decidimos vagabundear por Finisterre y descansar la mañana, pues por la tarde teníamos que viajar hacia Penafiel en Portugal.
Sábado 14: pasadizos de Paiva.
La ruta de hoy prometía y después de realizarla no defrauda los pasadizos de Paiva, una impresionante ruta de unos 8 km con una interminable escalera de madera que sube por la ladera del río Paiva. El descanso del día anterior y la firme decisión de dejarse dominar por el vértigo permitió poder disfrutar de nuevo del placer de andar y del esfuerzo físico.
Después de esta gran aventura sólo nos queda regresar y esperar que se nos hiciera lo mas corto posible el trayecto, llegando por fin a casita sobre las 3:30 de la mañana del domingo.
Relieve de la ruta:
Relieve de la ruta:
Cómo conclusión una más que aconsejable y repetible experiencia tanto a nivel personal, como de pareja. Hemos avanzado juntos superando momentos de incertidumbre, de cansancio y de inseguridad. Mención aparte del grupo en el que tuvimos la suerte de incorporarnos que fueron un punto de apoyo y vectores de energía en muchos momentos.







































































Aunque firmo cómo Camping Valle Do Seo, soy quien tú sabes, me ha encantado tu relato, he descubierto un camino que he hecho en coche, que por lo que veo es muy duro. Pero me quedo con tu texto final. Cuánto amor desprendería. Besitos desde este Valle que os espera con muchas ganas.
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