Sierra Norte de Sevilla
Rebuscando en internet encontramos una muy buena ofertita en unos apartamentos rurales por Cazalla de la Sierra: El Molino del Corcho. Un amable lugar en plena naturaleza.
El viernes llegamos en plena calima serrana y decidimos reposar en el apartamento disfrutando de la piscina y alrededores, dejando todas nuestras ansias aventureras para el sábado.
El sábado, único día completo que íbamos a pasar, nos dimos un desayuno en la carpa que tienen habilitadas para ese fin en el Molino.
Recordando que años ha, habíamos estado de campamento por la zona del Batán de las Monjas y que ahora esta reconvertido en un camping decidimos investigarlo. Ya sólo el acceso es de los más "rupestre". Aunque el camping tiene una inmejorable pinta, se nos hace un pelín lejano.
El otro objetivo del día era visitar las cataratas del río Huesna una maravilla natural de varias cascadas encadenadas siguiendo un plano de falla, mancillada y violada por la mano del hombre: pañales, restos de todo tipo de basuras tanto orgánicas cómo inorgánicas rodean las márgenes de este río al menos a la altura de las cataratas.
Falseando la realidad conseguí algunas buenas imágenes.
Continuamos nuestra plantificación que nos llevó al cerro del Hierro (pasando por San Nicolás del Puerto al que volvimos).
Realizar este paseo por el cerro del Hierro no es sólo atractivo por sus orígenes marinos para formar la caliza y que luego tuviera que emerger para que lentamente se disolviera y formar el Karst ni por que romanos ya la utilizaban como mina de hierro ni por que se halla estado usando hasta 1985. Para mí lo verdaderamente atractivo del cerro es su paisaje capaz de transportarte a un punto de nuestro satélite y creerte por un rato selenita.
Para nuestra desgracia había muchos tramos cerrados por peligro de desprendimiento, eso y el apremiante calor serrano nos llevó a dar un corto paseo de apenas una hora.
Justo al lado de la mina, el casi olvidado pueblo nos ofreció en el bar unas frescas cervezas y unos tomates aliñados que devolvieron la hidratación justa a nuestro cuerpo.
Para concluir la mañana y darnos un homenaje culinario nos volvimos hacia San Nicolás del Puerto cuyo principal atractivo es su playa fluvial, muy concurrida y animada.
Comimos aceptablemente en el bar Plaza y nos fuimos al apartamento para pasar las horas mustias de calor al remojo de la piscina.
Nos duchamos, vestimos y fuimos hacia el pueblo que nos quedaba por visitar hoy sábado: Cazalla. Aunque eran ya pasadas las ocho el pueblo estaba aun sumido en el sopor veraniego y creo que no nos llevamos una impresión adecuada del mismo.
El domingo nos levantó y después del desayuno y la salida del complejo rural (me niego a decir check out) volvimos cansinamente hacia la realidad, pasando, muy de soslayo eso si, por Constantina.
Bueno este único día completo pasado en la sierra norte nos ha servido para abrirnos nuevos horizontes y nuevos objetivos a realizar (la vía verde en bicicleta por ejemplo).









































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