La Bella Italia
Teníamos una cuenta pendiente y este año por vericuetos del destino hemos podido ajustarla. Italia era esa cuenta pendiente de nuestros viajes y hemos podido subsanarla.
Miércoles 17
Salimos temprano en dirección a Sevilla, el avión nos llevó sin problemas y aterrizamos "on time" en el Aeroporto di Treviso.
Un par de problemillas subsanados con el coche de alquiler y con nuestro flamante Opel Kona automático nos lanzamos hacia el Hotel Venezia en Mestre, un antiguo pero limpio hotel con parking y desayuno incluido. Los amables conserjes nos indicaron en un agradable italinglis como acceder a Venecia parada de tranvía y vaporetto, nos aconsejó recorrido e incluso nos vendió los biglietti.
Rápido tentempié y con los nervios a flor de piel tranviazo a Venecia, lo que se pueda decir de la capital de este grupo de islas de la laguna del mar Adriático, sería menospreciarla. Las sinuosidad de sus calles, los múltiples puentecillos que sobrevuelan los canales, cada calle más estrecha y serpenteante que la anterior no pudo ser manchada por esa plaga de turistas que mancillábamos el lugar.
El tranvía nos dejó en la Piazzale Roma y empezamos a vagabundear cada vez más sorprendidos y nerviosos.
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El objetivo era llegar a la Piazza San Marcos pasando por el Ponte di Rialto pero los frikis que llevamos dentro nos hicieron buscar algunas de las piazzas que habian servido de escenario a la ultima de spiderman. No había prisa y después de mirar, buscar, perdernos, fotografiar, perdernos otra vez... o sea, saborear Venecia llegamos a la impresionante Piazza San Marcos, otra vez los turistas no nos dejaron ver el bosque pero intuíamos la belleza del lugar.
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Paseamos por la orilla del gran canal vimos el Ponte dei Sospiri, apreciamos las islas una de ellas es la de Murano y cogimos el vaporetto de vuelta a la Piazzale Roma. Por el camino las vistas y fotografías no nos dejaron sentarnos.
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El paseo en barco nos hizo pasar por debajo de un puente que había salido en un programa de tv llamado "Grandes fracaso de la ingeniería" curiosamente el puente es de un conocido arquitecto español Santiago Calatrava y tiene ciertos problemillas cuando caen un par de gotas sobre el cristal.
El tentempié tardimañanero y los nervios nos llevaron a almorzar a unas horas mas de merienda o incluso por estos lares de cena.
El resto de la jornada lo pasamos deambulando por las calles venecianas hasta que el cansancio del madrugón nos hizo mella y volvimos lastimosamente al hotel.
Jueves 18
Algo más descansados y desayunados comentamos durante el check out nuestra intención de ir a Bolonia de camino a Firenze destino último del día. La cara del hotelero y su consejo nos hizo cambiar los planes y salimos camino de Padova joya desconocida según el informante. Como al final no fuimos a Bolonia no podemos comparar pero si decir que no nos defraudó lo más mínimo.
Ya solo el camino paralelo al rio Brenta nos dejó admirados, nada de prisas, parada a tomar un espresso y seguir admirando los paisajes, nos dio casi pena llegar a la bonita y cuidada ciudad de Padova.
Una vez aparcado el coche salimos a conocer lo que el poco tiempo que disponíamos nos permitía.
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Seguimos paseando por Padova y para variar nos llovió (en Julio nos da igual el país) aunque nos permitió unas fotos increíbles.
Después de la comida nos lanzamos a embutirmos en nuestro Kona y cambiamos las carreteras secundarias por la autopista para llegar lo más rápido posible a Firenze puerta de la mítica Toscana.
Un rápido registro en nuestro céntrico hotel y nos lanzamos a devorar Florencia, empezamos por los alrededores del hotel, lo que nos permitió llevarnos una imagen del centro mucho más amable y sosegada de la ciudad, y poder contemplar, disfrutar y degustar la piazza del Duomo.
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La Plaza de la Signoria nos regaló unas increibles audiciones en directo, fue un regalo que intentamos degustar todo el tiempo posible.
De camino al hotel nos invitaron a un concierto de gosper para la noche siguiente a la que nos garantizamos asistir.
Después de una cena y una regular elección de vino nos acostamos buscando el levantarnos descansados para patearnos la Florencia que habíamos vislumbrado.
Viernes 19
Un poco desorientados localizamos la terraza donde servían el desayuno y comenzamos a degustarlo con el sabor distinto pero familiar.
Nada más salir nos volvió a abofetear el ultraturismo, del que también somos partícipes, las calles ayer tranquilas y transitables hoy son un hervidero de grupos organizados con su guía y su paraguas en alto impidiendo el paso e incluso la contemplación de los monumentos y calles.
Salimos en dirección al Ponte Vecchio e intentamos ver todo lo posible durante el camino. Pasamos por la plaza del Domo intentando realizar alguna fotillo que se nos quedó pendiente y tuvimos que dejarlo para mejor ocasión.
Salimos en dirección al Ponte Vecchio e intentamos ver todo lo posible durante el camino. Pasamos por la plaza del Domo intentando realizar alguna fotillo que se nos quedó pendiente y tuvimos que dejarlo para mejor ocasión.
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Continuamos paseando una vez que cruzamos el puente en dirección al Palacio de Pitti, que nos encontramos cerrado al público por que una visita importante venía. Seguimos avanzando por la Vía Romana hasta llegar a un parque viale dei cipresse donde esperamos que nuestra ocupada ingeniera tuviera una videoconferencia mientras descansabamos en unas mesas de merenderos,
Volvimos sobre nuestros pasos y algo menos concurrida Florencia nos permitió volver a contemplar la plaza del Domo y camino de Piazzale Michelangelo paramos para ver el Palazzo Vecchio y la Iglesia de la Santa Croce.
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La Piazzale Michelangelo es un mirador espectacular de Florencia pero como buen mirador esta en un alto. Decidimos seguir pateando y subir andando, por el camino descubrimo rincones y callejones que nos habríamos perdido en otro medio de locomoción. Nos prometimos a la vuelta con mejor luz tirar unas cuantas fotitos.
Una vez llegados a la plaza todo esfuerzo se olvida y el silencio solo roto por un artista callejero domina el lugar.
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Volviendo habíamos visto Negroni Pizzeria Piccola Osteria & Cocktail Bar cerca del Ponte alle Grazie, donde decidimos parar a descansar un poco pues teníamos pendiente las sesiones de foto y el concierto de gosper.
Decidimos ir siguiendo hacia el sol poniente la orilla del rio Arno hasta St. James Church donde nos esperaba otro momento imposible de programar y que tantos nos gustan.
Tanta cultura y buena música nos dio hambre y de vuelta al hotel paramos en la Ostrería Masó nos volvimos a homenajear.
De regreso al hotel ya nos sabía a poco nuestro paso por Florencia.
Sábado 20
Nos levantó el domingo ya como expertos en nuestro hotel nos fuimos hacia la terraza para tomar nuestro desayuno y poder adentrarnos en el corazón de la Toscana, pero antes y viendo la hora, que podría estar despejada, decidimos ir otra vez a la plaza del Domo para despedirnos.
Nos embutimos de nuevo en nuestro Kona y salimos hacia el corazón de la Toscana: San Gimignano y en este caso una aldeilla donde estaba nuestra casita rural Antica Dimora, la casita muy acogedora pero un poco apartada de todo, no daba opción a "echar una tarde por los alrededores".
Después de comer algo decidimos visitar San Gimignano la pequeña aldea estaba completamente repleta de turistas y los aparcamientos repletos, como era fin de semana supusimos que sería por eso y nos lanzamos a por otro de los pueblecitos que teníamos en nuestra lista Volterra. Lo increíble de esta zona no son sólo sus pueblos sino el camino.
Algo cansados del ajetreo del día nos volvimos hacia nuestro alojamiento no antes de parar en un una tractoría cercana Ai Vecchi Tempi para reponer fuerzas.
Domingo 21
Después de un pequeño mal entendido con el desayuno que arreglamos sutilmente nos lanzamos hacia la medieval San Gimignano ciudad de las mil torres, aunque quedan unas 14. Este pequeño pueblecito corazón de la toscana más medieval es otra muestra descorazonadora del hiperturismo. Cerrada al tráfico sólo es posible hacerlo en sus múltiples parkings de pago que rodean la ciudad, pero bueno hemos venido y vamos a descubrir nuevos lugares.

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Después de un reconfortable tentempié salimos hacia Siena para continuar nuestro incansable viaje por el medievo italiano.
Dejamos el coche en la parte baja del pueblo y comenzamos un agradable paseo hasta llegar al centro de la villa, donde nuestro primer objetivo es comer y nos volvimos a fiar de nuestra experta ingeniera y su manejo de las nuevas tecnologías.
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Un paseo para bajar la opípara comida, un gelato nos fuimos a ver lo que consideramos más imprescindible aunque lógicamente no suficiente como Torre del Mangia, la Piazza del Campo y la Catedral de Siena.
Salimos de vuelta y decidimos parar en Monteriggioni un recinto amurallado que nos volvió a permitir ver el esplendor del medievo y tomar un expresso.
Esa noche llegamos a un consenso familiar que nos hizo dar un vuelco en nuestro viaje y posiblemente en nuestra valoración final del viaje.
Lunes 22
Nos levantamos, nos desayunamos en nuestro apartamento y con una energía renovada y con cierto nerviosismo decidimos meternos un "paseito" de 3,30h hasta ROMA. Durante el trayecto nuestra travel manager nos fue planteando un recorrido de unas 4 horitas para atravesar la ciudad eterna.
Empezamos, como siempre, comiendo algo en la Stazione Termini Roma un lugar pintoresco punto de llegada y salida, cosmopolita con una alegre mezcla de olores, colores y sabores. Apaciguado el cuerpo nos preparamos para hacerlo con el espíritu. Nuestra ruta fue un apasionane zigzagueo por lo que consideramos lo imprescindible de lo imprescindible, Coliseo de Roma, Fontana de Trevi, Plaza de España (fontana della Barcaccia), Plaza Navona, Castel Sant'Angelo, Plaza de San Pedro. Después de este alarde de organización nos volvimos en metro hacia el lugar donde teniamos el coche y de regreso a Antica.
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Salimos de Roma experimentando en primera persona el tráfico de la ciudad eterna y sin ningún otro tipo de incidentes llegamos a nuestra base de operaciones en Antica antes nos dió tiempo a parar y comprar un buen surtido de pastas varias para disfrutar a nuestro regreso.
Martes 23
Amanece en nuestro penúltimo día en Italia, desayuno recogida del apartahotel y camino al último escalón de nuestro viaje: Pisa. Llegamos rondando la hora de comer al bonito y céntrico hotel Bolognia mientras que hicimos la entrada y nos organizamos llegó dicha hora y merodeando por los alrededores nos encontramos con la tarvena di Pulcinella donde nos dimos un buen homenaje viendo ya el fin de nuestro viaje por la cocina italiana.
Muy a pesar nuestra los días fuera de casa pesan y decidimos ir al hotel a descansar un ratillo y lanzarnos al último tramo visitar la torre inclinada, catedral, plaza del cavalieri, ponte del mezzo y el impresionente casco antiguo. Como es nuestra costumbre el camino es parte del viaje y fuimos disfrutando de cada esquina, plazoleta, tiendecilla que nos fuimos cruzando. Al llegar a la torre inclinada nos poseyó el espíritu guiri-posturita y nos unimos a los cientos de personas que intentaban una nueva perspectiva de la torre.
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El regreso al hotel fue triste y penoso sabiamos que mañana al despertar la convivecia familiar y el buen ambiente se vería roto por la rutina, el día a día. Pero el regreso también es parte del viaje.
Miércoles 24
El avión salía a una hora que nos permitió bajar a desayunar con tranquilidad, dar un ligero lavado de cara al coche de alquiler y llenar el tanque. Este idilílico planteamiento sólo se vio alterado por mi nerviosismo y temor a perder el vuelo que nos hizo llegar "sobrados" más de la cuenta aunque nos permitió tener con menos nerviosismo un par de ligeros retrasos con las gasolineras y con el embarque de las maletas.
Llegamos a Sevilla con una horilla de retraso pero sin más incidentes.
Felices por el regreso y por la semana de vivencias y convivencia de la familia.





















































































































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